Cada sucursal con su página, su caja y su panel con IA; el stock, las métricas o cualquier dato del grupo a un pedido de distancia* y el grupo entero en una pantalla.
* Respetando roles y privilegios
Cada sucursal paga su plan; los grupos grandes se cotizan por escala. Sin sorpresas ni letra chica.
¿Un solo local? Los planes de lista son para vos.
El sistema más completo no sirve de nada si la mitad del personal lo esquiva. Alhia está pensada para que la curva de aprendizaje sea de días, no de meses.
Quien no quiere aprender un menú nuevo le escribe o le manda un audio y listo. No hay que memorizar dónde está cada cosa: se pide y se resuelve.
El cajero abre su caja, el encargado su sucursal, la administración las finanzas. Nadie se pierde entre pantallas que no le corresponden.
Catálogo y clientes por CSV desde tu sistema actual: SKU, precios, stock, códigos de barras. Miles de artículos en minutos, sucursal por sucursal.
Su facturación, su zona horaria, su caja y su forma de trabajar. Alhia no fuerza un molde único: agrupa sin pisar lo local.
Local por local y sede por sede, con el sistema ya cargado con tus datos. Te acompañamos hasta que el equipo trabaje solo.
La zapatería, la casa de ropa y la distribuidora de materiales del mismo dueño conviven en el mismo grupo.
Cada local sigue con su operación y su sistema. Arriba, el grupo: qué vendió cada sucursal, qué stock tiene y dónde está el margen — sin pedirle el cierre a nadie.
| Sucursal | Ventas | Margen | Stock crítico | Estado |
|---|---|---|---|---|
| Centro | $ 12.400.000 | 33,1% | 2 ítems | Al día |
| Shopping Norte | $ 10.950.000 | 29,8% | — | Al día |
| Sucursal Oeste | $ 8.310.000 | 34,2% | 7 ítems | Reponer |
| Terminal | $ 6.740.000 | 28,6% | 1 ítem | Al día |
| Depósito | $ 4.400.000 | — | — | Sin caja |
Vista del panel de Alhia. Los datos son de ejemplo.
La misma cuenta que atiende tu página y tu panel también ordena la trastienda de cada sucursal — sin otro sistema aparte.
Cargás la factura de compra y sube el stock, se actualiza el costo, se registra el gasto y entra al libro IVA compras — en una sola operación. El stock deja de bajar solo con las ventas.
Con el costo cargado, ves qué productos son rentables y cuáles casi no dejan. El ranking por margen, no solo por unidades vendidas.
Actualizás precios de todo el grupo desde una lista, con vista previa y match por código antes de aplicar. Sin editar sucursal por sucursal.
Renglones con precio congelado, PDF con tu marca y conversión a orden con un click. El presupuesto aceptado ya reserva el stock.
Cada sucursal con las cajas que necesite: apertura, cierre y arqueo por caja. Con una sola caja, todo funciona igual que siempre.
Compras, ventas, márgenes y caja se exportan para tu contador o tu ERP. Alhia ordena; tu sistema de siempre sigue en su lugar.
La comparación no es contra otro sistema: es contra una persona más. Sacá la cuenta de lo que te sale media jornada administrativa por mes —con cargas— y ponela al lado de lo que sale Alhia. Esto es lo que pasa sin que nadie toque nada.
Factura A, B o C con CAE de ARCA en el momento del cobro, con tu logo y tus datos. Notas de crédito y de débito, IVA por alícuota, percepciones y el CUIT del cliente verificado contra el padrón antes de emitir. No hace falta certificado: se conecta por delegación.
La facturación del mes desde una planilla: se sube, se revisa antes de emitir y sale toda junta. Lo que hoy es una tarde entera de cargar comprobante por comprobante.
Baja con cada venta —mostrador y tienda— y sube con cada compra, en la unidad real: el caño por metro aunque lo compres por barra, la chapa en m². Te avisa antes de que te quedes sin lo que más sale.
Un libro que anota quién, cuándo, por qué y cuánto había antes y después. Cuando falta mercadería no hay que reconstruir nada: está escrito. El ajuste por conteo pide el motivo, y no lo puede hacer cualquiera.
Llega por mail a tu casilla, Alhia la lee, saca CUIT, neto e IVA y la deja lista esperando tu OK. Recién cuando la aprobás entra al gasto y al libro de IVA compras — nada se declara sin que alguien lo mire.
Libro IVA Digital, ventas, compras y retenciones armados solos, en el formato que se presenta. El contador entra con su propio usuario, ve los comprobantes y no toca nada más. No hay que preparar nada a fin de mes.
Salen por mail con su PDF, vencen solos y le recuerdan al cliente que no contestó — hasta dos veces y nunca más. Nadie tiene que llevar la lista de a quién hay que insistirle.
La cuenta corriente de cada cliente al día, con lo que vence esta semana avisado en el panel. El reclamo automático lo prendés vos, deuda por deuda: el sistema avisa, no decide por vos si hubo una prórroga. Y el cierre del día sale cuadrado: efectivo y Mercado Pago separados y cruzados contra lo que realmente se acreditó.
Catálogo online con tu marca y el mismo stock del mostrador —un solo inventario, no dos que cuadrar—, cobro por Mercado Pago a tu cuenta y el carrito abandonado rescatado por mail. Una venta a las 22:16 no necesita a nadie del otro lado.
Con la API oficial de WhatsApp Business de Meta, sobre tu número de siempre. No es un menú de opciones: entiende lo que le escriben y resuelve.
Responde precios, disponibilidad y dudas con tu catálogo real, toma el pedido y manda el link de pago. A cualquier hora, todos los días.
Da el turno, cobra la seña y manda el recordatorio. Si el cliente cancela, el hueco vuelve a estar disponible solo.
Cuando algo la excede, escala a la persona correcta de tu equipo con el contexto de la conversación. Nadie empieza de cero.
Coexistencia: tu equipo sigue usando la app de siempre y Alhia atiende en paralelo. Cuenta verificada, sin riesgo de bloqueo.
Le escribís primero a un segmento de tus clientes —los que hace tiempo no vienen, los de una sucursal, los que compraron algo puntual— con plantillas aprobadas por Meta.
Cada conversación se guarda junto al cliente, con su historial de compras y su saldo. El que atiende mañana ve lo que pasó ayer.
Una página institucional con el nombre de tu empresa, armada por nosotros.
Stock del grupo, transferencias, panel consolidado, cliente único: mirá cómo funciona un grupo con Alhia. Tocá una función: lo que ve tu cliente y lo que ves vos.
Cada grupo es distinto: te escuchamos, armamos la propuesta a medida y planificamos el despliegue sucursal por sucursal. Sin compromiso.
No, y ese es el punto: convive. Seguís facturando y gestionando con lo que ya usás; Alhia suma la capa que ningún sistema te da (el panel con IA del grupo, cliente único, stock consultable entre sucursales, consolidado en una pantalla) e importa tu catálogo y clientes por CSV. Y todo lo que pasa en Alhia lo exportás a Excel para tu contador o tu ERP.
Sí. Cargás la factura del proveedor y en una sola operación sube el stock, se actualiza el costo del producto, se registra el gasto y entra al libro IVA compras. Con el costo cargado, además, Alhia te arma el ranking de productos por margen: qué deja dinero y qué no.
Sí: cada sucursal abre las cajas que necesite, con apertura, cierre y arqueo por caja. Si trabajás con una sola, el comportamiento es el mismo de siempre. También armás presupuestos con PDF que se convierten en orden, y actualizás precios de todo el grupo desde una lista con vista previa.
Sí: cada sucursal es una cuenta con su página, su agenda, su caja y sus datos SEPARADOS — como corresponde. La organización las agrupa arriba: un solo login, cambio de sucursal con un click y panel del grupo consolidado.
Solo si vos se lo das: los permisos del grupo son explícitos (ver panel, ver stock, transferencias, clientes, importar, exportar) y se asignan por persona. Por defecto, cada uno ve solo su sucursal.
Sí. Cada sucursal cierra su día en su zona horaria, factura como corresponde a su realidad fiscal y tiene su propia configuración. El depósito sin local a la calle también es una cuenta más del grupo.
Cada sucursal paga su plan (los mismos de la lista). Para grupos de 3 o más sucursales armamos precio por escala y onboarding asistido: escribinos a [email protected].
Empezá gratis con una sucursal hoy, o escribinos y armamos el despliegue del grupo juntos.
14 días gratis · Sin tarjeta · Cancelas cuando quieras